martes, 20 de junio de 2017

UNA VIDA SIN ESTRÉS

En mis clases de yoga, mi monitora nos repite constantemente que debemos vivir el momento presente, disfrutar de cada instante que la vida nos regala, sin pensar en lo que vendrá o en lo que será. Lo mismo vale si estás pasando por un mal momento o estás viviendo una experiencia negativa: es importante pensar en el presente para encontrar una solución a tu problema y no pensar en las consecuencias que pueda tener ese acontecimiento que tu ves como algo negativo.

Son palabras fáciles de entender, y tienen mucha lógica y sentido común. Uno de mis jefes solía decir que él no quería problemas, sino soluciones. Y es más o menos la misma filosofía budista o yoguica.

Pues bien, como siempre de la teoría a la práctica hay un océano de por medio, una inmensidad que yo atravesé dos veces esta semana. Aún habiendo escuchado millones de veces que no debo pensar en el futuro, sino centrarme en el aquí y en el ahora, esta semana ha habido dos ocasiones en las que me he estresado, preocupado y agobiado sin razón. Por muy sencillo que parezca, aún no he aprendido a controlar mis emociones en los momentos menos positivos de mi vida: el ansia y el miedo de un futuro que parece gris o incierto pueden conmigo.


Son momentos en los que el pánico se apodera de mi, y pierdo el uso de la razón, en el sentido que no consigo ver una solución positiva al problema. Y esto conlleva a otros problemas, emocionales y físico.

Y es tan sencillo evitar que el miedo se adueñe de tu cuerpo: solamente basta con respirar hondo y, al expulsar el aire, eliminar también todo tipo de pensamiento negativo. Y es tan sencillo como que no consigo hacerlo cuando me encuentro en la situación. Seguramente aprenderé, espero más temprano que tarde.

Y ahora que han pasado unos días desde que todo sucedió, pienso en aquellos momentos y me siento un poco idiota por haber caído en el error que sé que no hay que hacer. Ahora veo todo con más claridad y, aunque en realidad, no hay encontrado solución definitiva, cuando conseguí relajarme pude por fin empezar a recorrer el camino que me lleve a la solución definitiva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te puede interesar