martes, 4 de abril de 2017

NO VAL LA PENA ENFADARSE

Hoy ha sido un día algo raro. Por la mañana me he levantado más descansada, llevaba unos días ajetreados y descansaba poco y mal. Pero anoche he ido a dormir muy temprano y esta mañana me he levantado con mucha energía.



Pensaba iba a ser un día excelente desde el primer momento pero ha empezado mal. Será que mis hormonas empiezan a revolverse porque se acerca mi periodo, o porque el cansancio que llevaba acumulado me hizo explotar (sin razón).

Menos mal que con el paso de las horas, las cosas han ido mejorando, me he tranquilizado más y he entendido que los enfados no solucionan nada.

Mi instructora de yoga siempre lo dice: hay que vivir más el presente porque así se evitan las tensiones, las preocupaciones y los agobios, que al final siempre acaban en enfados, nervios y estrés. 

Si piensas en lo que podría pasar o podría haber pasado si haces o hubieras hecho, lo único que consigues es comerte el coco inútilmente. Mi profesora de filosofía decía que la Historia no se construye con los SI.... Y es cierto. ¿Cuántas veces decimos "lo que pasó pasó" o "que sea lo que tenga que ser"?

Vivir el presente es disfrutar del momento, del aquí y del ahora, sin preocuparse demasiado de lo que vendrá; por supuesto hay que hacer planes de futuro, tener una meta que nos ayude a caminar hacia adelante siempre. Pero el camino se hace andando. 

Para llegar a esa meta que tanto deseo, necesito ir paso a paso, disfrutando de cada momento del viaje. De esta manera, cuando alcance mi meta, el objetivo tendrá más valor y más importancia, porque en el camino habré madurado y mejorado como persona.

Estoy aprendiendo a vivir más el presente y a alejar las tensiones, aunque no lo consiga aún al 100%. Hace unos años era aún peor: de cada cosa hacía una tragedia y lo único que conseguí fue perder salud. Empecé a tener problemas de digestión  - que junto con varias negligencias médicas - me han llevado a sufrir de colon irritable - y a pérdida del pelo. 

He decidido que con mi salud no se juega, por eso hace ya un año me apunté a yoga y empecé a saber controlar mis emociones, sobretodo las negativas: ira, agobio, estrés. Aunque me falte mucho por aprender, estoy en el buen camino. 

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